martes, 5 de agosto de 2014

El alcalde de Morón, "indignado" con el nuevo ERE, critica que el Gobierno haya sido "incapaz" de pararlo

El alcalde de Morón de la Frontera (Sevilla), Juan Manuel Rodríguez (PSOE), ha expresado este martes su "indignación" con la decisión de la empresa 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), gestora del mantenimiento de la base militar de Morón, de poner en marcha un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo para 55 trabajadores de las instalaciones y ha criticado que el Gobierno de la Nación haya sido "incapaz" de paralizarlo.

   En declaraciones a Europa Press, Rodríguez ha lamentado que el Ejecutivo central no haya tenido capacidad para anticiparse a esta situación que se viene registrando desde hace varios años y que afecta a un alto número de trabajadores, "ya que este es el tercer ERE" que la gestora ejecuta desde 2010.

   "Parece que no ha habido comunicación cuando al final se ha echado gente a la calle", ha señalado Rodríguez, que ha insistido en que la frustración en el municipio es "grande" porque todo lo que parecía que podía lograr con el apoyo del Gobierno "se ha caído en menos de un minuto".   En este sentido, el regidor socialista ha puesto de manifiesto que "hay bastante indignación, más aún cuando el ministro de Defensa, Pedro Morenés, había trasladado su preocupación por la situación de los trabajadores de la base".

   La empresa 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR) ha comunicado este martes a su plantilla la puesta en marcha de un nuevo ERE extintivo para 55 trabajadores de las instalaciones, lo que supondrá la eliminación de tres departamentos de pista.

PSOE califica el ERE de la base de Morón como una "barbaridad" y pide a Rajoy que "defienda a los trabajadores"

 La secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, ha tildado de "auténtica barbaridad" el expediente de regulación de empleo (ERE) de la base militar de Morón de la Frontera (Sevilla) que va significar el despido de 55 trabajadores civiles españoles "a pesar de las advertencias y llamamientos que hemos venido haciendo desde el PSOE durante meses" y, sobre todo, "a pesar de que la carga de trabajo va a aumentar de manera significativa en las próximas fechas con la llegada de más marines norteamericanos en virtud a un acuerdo "oculto entre el Gobierno de España y el de Estados Unidos".

   Pérez afirma en un comunicado que es "una barbaridad que no tiene sentido ni justificación", sobre todo cuando esta plantilla "cuenta con una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que dice que el último ERE no fue ajustado a derecho".
   Por todo ello, la secretaria general le ha reclamado al Gobierno de Rajoy "que se ponga del mismo lado de los trabajadores españoles y que defienda los derechos de estos hombres y mujeres", y que interceda por ellos "como se comprometió el ministro Morenés ante su Comité de Empresa". "Que no los deje tirados y que cumpla sus compromisos", sentencia.

Diputación, preocupada e indignada por el ERE de Morón, pide a Morenés una "intermediación fuerte" para pararlo

El portavoz del equipo de gobierno de la Diputación de Sevilla y responsable provincial de Concertación, Manuel Domínguez, Manuel Domínguez, se ha mostrado este martes "preocupado e indignado" por el expediente de regulación de empleo (ERE) anunciado para un total de 55 personas que trabajan en la base militar de Morón de la Frontera y ha pedido al ministro de Defensa, Pedro Morenés, que lleve a cabo una "intermediación fuerte y como se merece la situación, porque si no los 55 trabajadores quedarán en desempleo"

   Así, critica la "contradicción existente", mientras que muestra su apoyo a unos alcaldes del entorno que ven como el aumenta del uso militar de la base será un "perjuicio" para sus municipios al "no tener contraprestación" alguna. "Hay que hacer una protesta enérgica sobre todo al Gobierno de España, porque se están militarizando departamentos y los trabajadores civiles españoles se quedan en desempleo", lamenta.   Domínguez ha indicado a Europa Press que esta situación "se veía venir" y recuerda que en el Pleno provincial de julio hubo un nuevo ruego del PSOE para actuar ante la preocupación existente. "Desgraciadamente lo que se sospechaba, ya lo tenemos aquí", lamenta, recordando que el ERE afecta a los tres departamentos que en el pliego de condiciones no aparecía, mientras que "sigue aumentando el uso de la base" por parte de Estados Unidos.

   Domínguez pide que "si hay potenciación de base, debe haber también un aumento de trabajadores", pero "se firma el acuerdo con disminución de contraprestaciones y hay que ser más enérgicos", concluye.

Defensa acepta el tercer ERE en Morón mientras autoriza 900 marines más

Morón. El ministro de Defensa, Pedro Morenés Eulate, ha hecho oídos sordos a la petición de los trabajadores de la Base militar de Morón de la Frontera (Sevilla) de que defienda los puestos de trabajo frente al nuevo ERE –y van tres– que finalmente ha planteado Vinnell-Brown & Root Spain (VBR), la sociedad que gestiona los servicios civiles para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa. De este modo, mientras el patriótico Gobierno de Mariano Rajoy Brey, muy preocupado de crear empleo, autoriza el aumento de 900 militares y 18 aviones norteamericanos más, acepta sin rechistar el despido de decenas de trabajadores españoles en esa base militar de utilización conjunta.

En los primeros días de julio, el portavoz parlamentario de Izquierda Plural y diputado de IU, José Luis Centella, remitió una carta a Morenés pidiéndole que abogue ante los norteamericanos por el mantenimiento de los puestos de trabajo de los civiles españoles en la Base de Morón y que exija a los contratistas estadounidenses la aplicación de los convenios y el mantenimiento del empleo. El ministro no le ha contestado. Antes de enviarle la carta, varios miembros del comité de empresa se desplazaron a Madrid y, acompañados por el diputado del PP Ricardo Tarno y el senador socialista Enrique Abad, lograron hablar con Morenés y solicitar su intervención para que los norteamericanos mantengan los puestos de trabajo.

La concesionaria VBR ya aprovechó la primera reforma laboral del PSOE para eliminar empleo fijo. A mediados de 2010 presentó el primer ERE con el fin de suprimir “por causas organizativas” 286 de los 594 puestos de trabajo. La negociación permitió reducir la cifra inicial a 150 despidos. Después quedó en 119 porque 31 trabajadores habían sido despedidos antes. Su inclusión en el ERE fue una práctica presuntamente fraudulenta que está siendo investigada por el juzgado 15 de Sevilla.

Los ejecutivos de VBR volvieron a la carga el año pasado, con el despidió de otros 66 trabajadores mediante un ERE que “no se ajustaba a derecho”, según sentenció el Tribunal Superior de Andalucía (TSA) en abril pasado. Los norteamericanos aplicaron la reforma laboral del PP que abarató el despido a 20 días por año. Aunque la sentencia del TSA no les obliga a readmitir a los trabajadores, la han recurrido al Tribunal Supremo y, tal como se temían los miembros del comité de empresa, han seguido adelante con más despidos. El lunes pasado comunicaron vía notarial que el 4 de agosto abren un nuevo un periodo de consultas para realizar otro “despido colectivo”.

El portavoz del comité de empresa, Javier Domínguez, manifestó a varios periódicos su “absoluta indignación” y la de sus compañeros porque, una vez más, como ya ocurrió en 2010, los norteamericanos actúan con “agosticidad” y  aprovechan las vacaciones estivales para debilitar la reacción de la plantilla. El nuevo hachazo a la ya menguada plantilla no ha sido cuantificado todavía, pero la movilización en defensa de los puestos de trabajo ya ha comenzado.

En esta tesitura, el portavoz socialista en la Comisión de Defensa, Diego López Garrido, ha encabezado la exigencia de la oposición al ministro Morenés de que comparezca en el Congreso y explique cuáles han sido sus gestiones, si ha hecho alguna y si está dispuesto a hacer alguna más. 

“Un ministro de Defensa no se reúne con un Comité de una empresa privada, si no cree que puede ser parte de la solución”, razona López Garrido. Tanto IU como el PSOE consideran una burla lo que está ocurriendo y denuncian la “prepotencia” del PP por haber rechazado sus iniciativas parlamentarias para que si hemos de soportar la creciente presencia militar norteamericana en territorio español, se garanticen por lo menos los 2.500 puestos de trabajo entre Morón y Rota.

“Resulta absolutamente sorprendente –añade López Garrido– que el Gobierno no pueda frenar un hecho que nos parece inaceptable: a la vez que hay un mayor uso de la base de Morón por los EEUU y un aumento de la llegada de personal militar hasta 900 marines, se produce el despido de trabajadores españoles, lo que significa un desequilibrio absoluto de las relaciones entre España y EEUU bajo el manto del convenio bilateral de defensa”. En su opinión, esto demuestra “la incapacidad del Ejecutivo” y un “absoluto desprecio” hacia los trabajadores.


El nuevo ERE de Morón levanta un polvorín

El anuncio de más despidos por parte de Vinnell-Brown & Root Spain, la empresa que gestiona los servicios civiles de la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) para EE UU, ha provocado un rechazo unánime por parte de la Junta y el Ayuntamiento de la localidad. El número de trabajadores despedidos aún es desconocido, pero el expediente es el tercero que sufren los empleados de esta firma en apenas cuatro años. La primera intención de la firma, recurrida ante los tribunales, era prescindir de 286 de los 594 empleos de su plantilla.
Ante el nuevo despido colectivo, ayer la Junta exigió al Gobierno central que se implique con Morón para cumplir con los trabajadores. El consejero de la Presidencia, Manuel Jiménez, lamentó que el Ministerio de Defensa “no haya actuado a tiempo” en el conflicto laboral de los trabajadores españoles de la base aérea. Defensa se reunió con los empleados hace dos semanas, y ayer el Gobierno andaluz le pidió al Ministerio que se reúna cuanto antes con los alcaldes de los municipios afectados por los recortes, “a los que no invitó a dicho encuentro”.
Es el tercer expediente de la compañía en apenas cuatro años
El Ejecutivo asegura que Defensa ya conocía la intención de la compañía, ya que se la había comunicado a los trabajadores en una reunión previa y estos se lo comunicaron a la Junta. Tras el encuentro, la Junta informó a Defensa de la preocupación por la situación laboral de estos empleados, aunque no obtuvo respuesta. El consejero dirigió otra carta al embajador de Estados Unidos en España, James Costos, para informarle de que esperaba que mediara para acabar con la “incertidumbre” que sufren los trabajadores.
Mientras, el Ministerio de Defensa expresó su preocupación por el futuro de los trabajadores. “El Ministerio lamenta que de nuevo la compañía incie un nuevo ERE después del que puso en marcha en 2010”. El Gobierno alegó la “imposibilidad” que sufre para intervenir en las decisiones de una empresa privada “sobre la que no tiene competencias”.
Por su parte, el alcalde de Morón, Juan Manuel Rodríguez, mostró su “total rechazo” a los nuevos despidos planteados por la empresa. “Desde el Ayuntamiento de Morón, y en nombre de nuestro pueblo, rechazamos enérgicamente este nuevo ERE planteado contra los trabajadores españoles de la base”. El regidor calificó el anuncio como “un golpe muy duro”.
“Los trabajadores siguen peleando por sus derechos tras el ERE del año pasado. No tiene ningún sentido que se siga despidiendo a los trabajadores de la base cuando de forma paralela se está incrementando la carga de trabajo, esto es insostenible en cualquier sitio del mundo”.
Rodríguez subrayó cómo la cesión de un espacio soberano para un país extranjero siempre debe estar condicionada a la creación de empleo y actividad económica “de forma irreversible”.
La empresa planteó un ERE en 2010 para 286 de sus 594 empleados, decisión recurrida en los tribunales pero que no se frenó, y en 2013 planteó otros 66 despidos, pese a que EE UU desplegó 500 infantes de marina y ocho aeronaves en la base de Morón. La empresa comunicará al comité de empresa la nueva cifra de despidos el próximo 5 de agosto, según la documentación relativa al ERE. “No paramos. Llevamos demasiado tiempo de conflictividad”, subrayó ayer el presidente del comité, Javier Domínguez.

El último ERE de la base de Morón deja a la mitad la plantilla de 2010

Pese a que no les ha pillado por sorpresa, el anuncio ha supuesto un batacazo. Otro más. La compañía estadounidense encargada de los servicios de mantenimiento de la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) ha comunicado a los trabajadores la puesta en marcha de un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 55 trabajadores, según fuentes del comité de empresa. Este es el tercer ERE que encadena la compañía Vinnell-Brown & Root Spain (VBR) desde su llegada en 2010 al recinto y que deja a la plantilla en 320 trabajadores, frente a los 594 iniciales. Tal y como denuncia el comité, esta destrucción de empleo se produce pese a que, en el último año, el número de marines ha crecido más de la mitad. El nuevo ERE ha abierto, una vez más, el debate sobre los beneficios que la base aporta a los municipios de esta comarca sevillana.
Según ha explicado el portavoz del comité de empresa, Javier Domínguez, los despedidos pertenecen a tres departamentos (abastecimiento de combustible, carga y descarga y parque móvil) que desaparecen del pliego de condiciones del nuevo contrato, que el Gobierno estadounidense pretende adjudicar en marzo de 2015 tras prorrogar el firmado con VBR. “Desde marzo, venimos denunciando esta situación y, lamentablemente, no hemos conseguido pararla. La decisión de militarizar estos servicios es del Gobierno estadounidense y es por eso por lo que el Gobierno español debe intermediar y pararlo”, explica el representante. El anuncio del ERE se produce tres semanas después de que los trabajadores se reunieran con el ministro de Defensa, Pedro Morenés. “Nos aseguró que iba a buscar una solución y desde el comité esperamos que así sea”, se ha mostrado confiado Domínguez.
Crespo asegura que el Ejecutivo ha negociado con Estados Unidos
Desde la llegada al recinto de VBR, la plantilla española ha encadenado otros dos ERE. Uno en 2010, que afectó a 119 trabajadores; y otro en 2013, con 66 despidos —este último declarado improcedente por el TSJA el pasado abril—. Esta destrucción de empleo ha ido de la mano de un aumento de la actividad en la base debido a la estrategia del Gobierno de EE UU de ampliar en al menos un 50% la Fuerza de Respuesta para Crisis en África. El número de marines, según apunta Domínguez, ha pasado en los últimos meses de 500 a 850 y el de aeronaves, de ocho a 17. “Lo que no es posible es que despidan a los trabajadores cuando llegan más marines y se multipliquen las horas extra”, denuncia el portavoz de los trabajadores. “Están desmantelando la plantilla española conforme van ampliando la actividad”.
El nuevo expediente ha abierto un cruce de acusaciones, no solo entre las Administraciones sino también entre los partidos políticos. “El Gobierno central debe implicarse de lleno en darle una solución a estos trabajadores”, insta el delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla, Javier Fernández. “Morenés no ha tenido capacidad para anticiparse a esta situación. Parece que no ha habido comunicación [con el Gobierno de EE UU] cuando al final se ha echado a gente a la calle”, asegura el alcalde de Morón, Juan Manuel Rodríguez (PSOE). Pero, según la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, estas llamadas sí se han producido. “El Gobierno no ha dejado de hacer gestiones, a todos los niveles, con la Administración estadounidense”, aclara Crespo antes de señalar que: “en esta ocasión, de los 150 despidos previstos inicialmente, la empresa VBR ha pasado a proponer un tercio”. Desde el comité de empresa han mostrado su sorpresa ante estas declaraciones pues, pese a mantener un contacto permanente con un miembro del ministerio, no se les había comunicado este avance.
El comité de empresa alerta de más despidos en marzo de 2015
Pero la incertidumbre de los trabajadores va más allá. Domínguez ha alertado de que en marzo de 2015, cuando se adjudique el nuevo contrato, habrá otro ERE para cumplir con las exigencias de reducción de gasto que impone el Gobierno de EE UU. “Las propuestas que están sobre la mesa contemplan una drástica reducción de la plantilla”, apunta el responsable. Y a esta destrucción de empleo, los trabajadores suman dos problemas: la “militarización de la base” y un aumento de la precariedad laboral. “La empresa ha contratado a 60 de los 66 trabajadores despedidos en el último ERE como eventuales y ganando un 30% menos”, recuerda Domínguez. “Creemos que es el momento de que la presidenta de la Junta y el ministro intenten solucionar la situación. Si quieren aumentar el uso de la base debe haber una contraprestación para la plantilla”, agrega.
Por otro lado, la compañía Atento Teleservicios España también ha comunicado que despedirá a 123 trabajadores de sus tres centros en la comunidad: 53 en Sevilla, 38 en Jaén y 32 en Córdoba, informa Europa Press. Estos empleados se verían afectados inicialmente de manera forzosa, aunque si los trabajadores aceptan el acuerdo el 40% de los despidos se sustituirá por salidas voluntarias.

Nuevo ERE para 55 trabajadores españoles de la base de Morón


El comité de empresa piden a Estado y Junta su intervención y alerta de que la situación se repetirá en marzo de 2015.

La empresa 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), gestora del mantenimiento de la base militar de Morón de la Frontera, ha comunicado a sus trabajadores la puesta en marcha de un expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo para 55 trabajadores de las INSTALACIONES, lo que supondrá la eliminación de tres departamentos de pista.

   En este sentido, el portavoz del comité de empresa,  Javier Domínguez, ha detallado a Europa Press que el despido colectivo afecta 55 personas, todos ellos de los tres departamentos que desaparecen del pliego condiciones del nuevo contrato, como son abastecimiento de combustible, carga y DESCARGA y parque móvil.

   "Lo llevamos diciendo mucho tiempo y lamentablemente las Fuerzas Aéreas de ESTADOS Unidos han dicho a VBR que ejecute el despido. Es una decisión de Estados Unidos y el Gobierno español debe intermediar y pararlo, despúes de que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, indicó que iba a buscar una solución", añade.
   En este sentido, recuerda que es el tercer ERE que sufren estos trabajadores, que se encuentran "muy mal de ánimo", teniendo en CUENTA que es algo de lo que llevan advirtiendo desde hace tiempo, como en marzo cuando avisaron a Morenés de que "esto iba a ocurrir". "Creemos que es el momento de que la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y Morenés intenten solucionar la situación, porque se produce la militarización de los departamentos, aumenta el uso de la base y se despide a trabajadores españoles".

   Lamenta que, pese a que hace tiempo que no había tanta ACTIVIDAD en las INSTALACIONES, esto no repercute en el empleo, y alerta de que en marzo de 2015 habrá otro ERE porque están "desmantelando la plantilla española conforme van ampliando la actividad". Ante esta situación, los trabajadores han convocado una asamblea para el jueves donde analizarán posibles movilizaciones.

   "El ERE no ha sido diseñado por VBR, sino por las Estados Unidos, que pide que se ejecute seis meses antes de la finalización del contrato el despido colectivo. Es una decisión establecida por el gobierno americano y la Junta y el ESTADO deben intentar presionar para pararlo y si quieren aumentar el uso de bases debe haber una contraprestación para la plantilla", concluye.

EL CONFLICTO DE LA BASE

   La empresa gestora de los servicios civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de 2010 un primer expediente de regulación de empleo "por causas organizativas", para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de PUESTOS DE TRABAJO quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.

   Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en septiembre, 'VBR' consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17 aeronaves en estas instalaciones.

   El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) declaraba "no ajustado a derecho" el ERE de 2013 al atisbar incluso aspectos como un "incremento de tareas en determinados departamentos", los 66 trabajadores despidos a través de este procedimiento recurrieron ante el Tribunal Supremo a la búsqueda de la nulidad de los despidos, si bien la plantilla afronta ahora un nuevo conflicto con este tercer expediente de regulación de EMPLEO(ERE) anunciado por VBR.