jueves, 25 de septiembre de 2014

REUNIÓN AFECTADOS ERE 2014 EN UGT

REUNIÓN EN UGT CON LOS AFECTADOS ERE 2014. 

ANIMO COMPAÑEROS, SEGUIMOS LUCHANDO, LOS RESULTADOS NOS AVALAN. (CASO GERBASIO, CASO SANABRIA, ERE 2013 EN PRIMERA INSTANCIA...ETC) TODOS LOS JUICIOS CON LA EMPRESA HASTA AHORA HAN SIDO RESUELTOS A NUESTRO FAVOR. ESTE NO VA A SER MENOS. ASÍ QUE MUCHO ANIMO Y A LUCHAR LUCHAR Y LUCHAR.






sábado, 20 de septiembre de 2014

REUNIÓN AFECTADOS ERE 2014

ATENCIÓN AFECTADOS ERE 2014:

EL PRÓXIMO JUEVES DÍA 25 A LAS 12:00HRS TENDREMOS UNA REUNIÓN CON TODOS LOS AFECTADOS. EN UGT SEVILLA (AVDA BLAS INFANTE)

DEBIDO A LA IMPORTANCIA DE LA REUNIÓN SE PIDE LA MÁXIMA ASISTENCIA

viernes, 19 de septiembre de 2014

Estados Unidos adjudica a Exelis Corporation el contrato de los servicios civiles de la base de Morón

Vinnell-Brown & Root' concluye su etapa en la base consumando los últimos despidos de su tercer ERE

   MORÓN DE LA FRONTERA (SEVILLA), 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa (Usafe por sus siglas en inglés) han adjudicado a Exelis Systems Corporación, con sede en Colorado (Estados Unidos), el contrato correspondiente a los servicios de apoyo logístico y de ingeniería, mantenimiento y transportes, de varias de sus instalaciones ubicadas en Turquía y de la base aérea de Morón de la Fontera (Sevilla), donde 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), la empresa que hasta ahora ostentaba este contrato, ha cerrado su etapa con 55 nuevos despidos.

   Exelis Systems Corporación, filial de ITT Corporation, se ha hecho con este contrato por el que pujaban otras cinco ofertas y que cuenta con un presupuesto de adjudicación de 79,8 millones de dólares, según la documentación recogida por Europa Press, toda vez que José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa de los servicios civiles de la base aérea de Morón, explica que el contrato en cuestión tiene una vigencia de cuatro anualidades y la suma indicada corresponde a la primera entrega.

   En paralelo, José Armando Rodríguez ha manifestado que VBR, la sociedad que hasta ahora ostentaba este contrato, ha consumado ya los despidos incluidos en el nuevo expediente de regulación de empleo (ERE), el tercero que acomete desde 2010, salvo en el caso de unos diez empleados que actualmente se encuentran de baja, a quienes los despidos les serán notificados "vía burofax". Las indemnizaciones por los despidos se reducen a 20 días de sueldo por cada año de servicio con un tope de 12 mensualidades.

   Con estos 55 nuevos despidos, así, son 240 los puestos de trabajo estables destruidos por la empresa mediante los tres ERE acometidos desde 2010. Mientras este nuevo ERE se fundamenta en la desaparición de los servicios de abastecimiento de combustible, carga y descarga y parque móvil en el contrato licitado por las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa para la gestión de estas instalaciones militares, el comité avisa de que los despidos serán recurridos, recordando que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ya declaró no ajustado a derecho el ERE de 2013.

EL CONFLICTO DE LA BASE

   Como muestran las hemerotecas, la empresa gestora de los servicios civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de 2010 un primer expediente de regulación de empleo "por causas organizativas", para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que por cierto investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.

   Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en septiembre, 'VBR' consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17 aeronaves en estas instalaciones.

EL TERCER ERE

   Los trabajadores de la base, en ese sentido, avisaban de una estrategia predeterminada para reducir la plantilla española de las instalaciones castrenses y sustituir así a los empleados españoles por personal estadounidenses o directamente marines. Ya entonces, los representantes de la plantilla manifestaban su temor ante la posibilidad de que VBR promoviese un tercer ERE para que, en conjunto, los despidos colectivos se acercasen al número de puestos de empleo que la empresa pretendía extinguir a través del primer expediente de regulación de empleo, es decir 286.

Gringos, mentiras y bases militares

Lo de la base de Morón empieza a ser Inexplicable. Cada vez hay más actividad bélica, más marines, más aviones, más bombas y más guerras y cada vez menos puestos de trabajo. Los pueblos de la comarca están cabreados y con razón. A ver cómo se explica que los gringos quieran hacer un nuevo ERE – ¡ el cuarto, ya les vale, el cuarto! – y poner a 55 trabajadores más en la calle, a la vez que se vuelven frenéticos preparando, como auténticos filántropos, la nueva guerra humanitaria, que están a punto de desatar contra los terroristas de turno, los del Estado Islámico, más horribles que los anteriores de Al Qaeda, si cabe, y que andan por los desiertos de Siria e Irak decapitando periodistas.

No se entiende en Andalucía que traten con ese desprecio a la base que nunca les ha fallado. El Pentágono la ha activado siempre, en todos los conflictos importantes, empezando por la crisis de los misiles de Cuba o la guerra de Vietnam en tiempos de Franco y terminando por la de Ucrania en tiempos de Rajoy. Tanto monta monta tanto. Cuando una guerra ha llamado a las puertas del Imperio- y han sido muchas- la base de Morón siempre ha sabido estar a la altura de las circunstancias. Siempre ha sido así… hasta que algo sutil empezó a cambiar en la década de los noventa y terminó haciéndose evidente por los tiempos de la guerra de Kosovo. Entonces se vio la paradoja de que aunque se multiplicaban las guerras y los trabajos en la base, los despidos de españoles, contra toda lógica, progresaban en la misma medida.

Y en esa paradoja seguimos. Los muchos aviones y marines que entraron y salieron, pernoctaron, repostaron y comieron en la base de Morón durante las guerras de Afganistán, Siria, Irak, Libia, Somalia o Ucrania se tradujeron en más despidos para los españoles y en más trabajo para los yankees, ya fueran civiles, militares o espías. Porque en Morón hay de todo: desde marines borrachos que montan de vez en cuando algún que otro escándalo por los pueblos de alrededor, hasta un equipo especializado en vigilar el espacio profundo del firmamento que se dedica a controlar los satélites y los diversos aparatos que orbitan alrededor de la Tierra. Una pasada de base, ya les digo. Y con gente tan divertida como el coronel James Christmas, que se hizo famoso en su tierra por reconocer ante los periodistas que sus jefes le habían ordenado planificar, por si acaso, el asalto a la sede de Facebook en Menlo Park (California)

La manía de despedir a los trabajadores de Morón ha creado muchas tensiones. Por hacerlo corto, ya en la época de los atentados contra las Torres Gemelas, el entonces embajador George Argyros, mentía en público cuando aseguraba que no se reduciría la plantilla de la base. Pero en privado – según hemos sabido por las revelaciones de Wikileaks- enviaba escritos al Pentágono advirtiendo de que el conflicto laboral que entonces había en Morón “ponía en peligro las prometedoras relaciones entre ambos países”. Hasta Rubalcaba, cuando era ministro de Interior, llamó al orden a la embajada yankee por el asunto de Morón, sin que le hicieran el más mínimo caso, como salta a la vista. Roma nunca atiende a los criados. Ahora es la presidenta Susana quien ha tomado cartas en el asunto de la base y se dispone a triunfar donde fracasó la impotencia melancólica de Rubalcaba. Hablará, ha dicho, con Pedro Morenés y con James Costos. La Presidenta quiere convencerles de algo que es completamente lógico: Que colaborar para asesinar musulmanes a mansalva en Oriente próximo tiene por lo menos que garantizar los puestos de trabajo en la base de Morón.

No quiero ser agorero, pero aunque el argumento es impecable, la correlación de fuerzas o de debilidades no le es favorable a la Presidenta. La primera razón es que Morenés, que era vendedor de misiles antes de ser ministro, no tiene entre sus habilidades la de resolver conflictos laborales. La segunda es que Costos, que se dedicaba al espectáculo televisivo antes de ser embajador, tiene un concepto de la cooperación con los aborígenes andaluces que no pasa por darles trabajo, sino por ayudarles en las artes plásticas. No hay más que visitar su blog – “Siempre Adelante, Juntos”- para ver fotos enternecedoras sobre la susodicha cooperación; como esa del sargento Robert Downing, encaramado en una escalera, brocha en mano, pintando de azul el perfil de la puerta del convento de Santa Clara de Morón. Tres hurras por los marines.

Cómo si fuera el ébola la pasión por reducir plantillas ha llegado a la base de Rota, donde los trabajos para la guerra se habían hecho toda la vida de dios con el modelo de producción fordista. Ósea en cadena y masivamente. En Rota, a diferencia de Morón, los marines llegan acompañados de sus familias que se agrupan en la “Fleet Family Center” y que son una unidad potencial de consumo
En la base de Rota, que tampoco ha parado de crecer, nunca habían surgido problemas con el empleo. Y el futuro, con tantas calamidades bélicas por el mundo, era luminoso. Mucho más desde que Zapatero – flanqueado por dos señores de la guerra, el secretario de la OTAN Rasmussen y el de Defensa de EE.UU León Panneta- anunciara en Bruselas que el escudo antimisiles iba a traer mil puestos de trabajo. Mil más, como mil soles, con lo mal que andamos con el paro en Cádiz…

Así que nos hemos quedado de piedra cuando el comité de empresa ha dicho la semana pasada que “todo es una farsa y una mentira” y que desde lo de Zapatero se han perdido 140 empleos en la base, todos españoles, naturalmente. Lo que más duele es la hipocresía, porque los gringos nunca se habían quejado del trabajo de los andaluces y cómo muestra ahí están las cinco estrellas que el Pentágono concedió, hace nada, al restaurante de la base (todos los cocineros son indígenas) por su manera de guisar la urta a la roteña y por sus famosos menús bajos en sal.
No ayuda a levantar el ánimo en Rota las noticias que se filtran del flamante escudo antimisiles. El destructor USS Donald Cook, uno de los cuatro buques que conforman el escudo, ha tenido un serio percance en el mar Negro en plena crisis de Ucrania. Un avión ruso, equipado con el sistema de guerra electrónico conocido como Jibiny, ha puesto fuera de servicio los 4 enormes radares del barco, sus circuitos de control, los sistemas de transmisión, los 96 misiles de crucero Tomahawk y todo su sistema Aegis de última generación. El barco se quedó ciego y sordo mientras el bombardero ruso, un Su-24, le sobrevoló una docena de veces para mayor escarnio.

La tripulación, seriamente desmoralizada, ha vuelto a Rota, donde todavía intentan entender ese aforismo gaditano que dice: “estas más perdido que el barco del arroz”. El apotegma se refiere a un barco cargado de alimentos, que en la postguerra española se dirigía desde EE.UU a Cádiz… y nunca llegó. Terminó, como los mil puestos de trabajo, en manos de los estraperlistas.

http://blogs.publico.es/bonifacio-canibano/2014/09/18/gringos-mentiras-y-bases-militares/

jueves, 18 de septiembre de 2014

VBR PIERDE EL CONTRATO.

EL RUMOR SE CONVIERTE EN REALIDAD, SEGUN LO PUBLICADO AYER EN LA WEB DEL GOBIERNO, VBR HA PERDIDO EL CONTRATO DE:INCIRLIK, IZMIR, ANKARA, TURQUIA Y MORON .



viernes, 12 de septiembre de 2014

La empresa de la base de Morón consumará la semana que viene "todos" los despidos, según el comité

MORÓN DE LA FRONTERA (SEVILLA), 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

   'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), la sociedad que gestiona los servicios civiles de la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa, acometerá la próxima semana "todos" y cada uno de los 55 despidos incluidos en el nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) promovido por la compañía, según ha informado a Europa Press José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa de VBR. Con estos 55 nuevos despidos, serán 240 los puestos de trabajo estables destruidos por la empresa mediante los tres ERE acometidos desde 2010.

   "Nos han dicho que los despidos comenzarán la semana que viene y serán realizados los 55 con indemnizaciones de 20 días de sueldo por año de servicio y un máximo de 12 mensualidades", ha dicho el presidente del comité de empresa, quien tras finalizar sin acuerdo el periodo de consultas del ERE opina que este nuevo despido colectivo, el tercero que acomete VBR desde 2010, pone de manifiesto que en la base de Morón, cuyo uso comparten España y Estados Unidos, "quienes mandan son los americanos".

   Y es que mientras el ERE se fundamenta en la desaparición de los servicios de abastecimiento de combustible, carga y descarga y parque móvil en el contrato licitado por las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa para la gestión de estas instalaciones militares, el comité avisa de la creciente actividad militar en el aeródromo y de la paulatina sustitución de los trabajadores españoles por militares estadounidenses.

EL CONFLICTO DE LA BASE

   Como muestran las hemerotecas, la empresa gestora de los servicios civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de 2010 un primer expediente de regulación de empleo "por causas organizativas", para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que por cierto investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.

   Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en septiembre, 'VBR' consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17 aeronaves en estas instalaciones.

EL TERCER ERE

   Los trabajadores de la base, en ese sentido, avisaban de una estrategia predeterminada para reducir la plantilla española de las instalaciones castrenses y sustituir así a los empleados españoles por personal estadounidenses o directamente marines. Ya entonces, los representantes de la plantilla manifestaban su temor ante la posibilidad de que VBR promoviese un tercer ERE para que, en conjunto, los despidos colectivos se acercasen al número de puestos de empleo que la empresa pretendía extinguir a través del primer expediente de regulación de empleo, es decir 286.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Acaba sin acuerdo la negociación del ERE de la base de Morón y los trabajadores se encierran en la Delegación

MORÓN DE LA FRONTERA (SEVILLA), 10 (EUROPA PRESS)
Como era de esperar, ha finalizado sin acuerdo el último encuentro del periodo de consultas del nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) promovido por 'Vinnell-Brown & Root Spain'(VBR), la sociedad que gestiona los servicios civiles de la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla), para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa. Mientras la empresa puede ya consumar los 55 despidos planeados en el nuevo ERE, los trabajadores han emprendido un "encierro indefinido" en la Delegación territorial de la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, donde se ha celebrado la reunión.
En declaraciones a Europa Press, José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa de VBR, ha explicado que el periodo de consultas, y por ende la negociación, ha acabado "sin acuerdo" tras una última propuesta de la empresa sencillamente "insultante". "Ofrecían 6.000 euros lineales a cada uno de los afectados, además de las indemnizaciones de 20 días de sueldo por año de servicio con un tope de 12 mensualidades --lo mínimo que permite la legislación laboral, para evitar que fuésemos a juicio. Es insultante", ha dicho.
Rodríguez reconoce que la empresa puede ahora comenzar a consumar los 55 despidos planeados, aunque ha manifestado que VBR no ha aclarado aún cuándo hará efectivo este nuevo despido colectivo, el tercero que sufre la plantilla española de la base de Morón desde 2010. Además, ha cargado duramente contra el Gobierno central del popularMariano Rajoy, y más aún contra el ministro de Defensa, Pedro Morenés, porque a su juicio está permitiendo que Estados Unidos "haga lo que le de la gana en la base" y actúe en ella "con una empresa pantalla y hombres de paja sin poder ejecutivo", promulgando además "una legislación laboral que convierte en una farsa los periodos de consulta de loes ERE, con indemnizaciones mínimas".
QUE EL PP "DEJE DE INTOXICAR"
"El Gobierno central tiene la obligación de defender a los trabajadores españoles, que estamos siendo sustituidos por militares estadounidenses en activo", ha criticado. Igualmente, ha reclamado al PP que "deje de intoxicar" a la opinión pública con el ERE de 2010, sometido a investigación judicial a cuenta del intento de incluir en él a 31 trabajadores ya desligados de la plantilla de la base. "Este comité de empresa no tiene nada que ver con el comité que negoció aquel ERE ni con aquellas gestiones", dice defendiendo que el actual comité de empresa fue conformado precisamente para desbancar al anterior a cuenta del "perjuicio" que estaba causando a la plantilla.
Al respecto, ha recordado que el comité de empresa que preside logró que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) declarase no ajustados a derecho los 66 despidos del ERE de 2013, lo que da derecho a los trabajadores afectados a indemnizaciones de 45 días de sueldo por año de servicio y un tope de 42 mensualidades, si bien la sentencia ha sido recurrido a la búsqueda de la nulidad de los despidos.

EL CONFLICTO DE LA BASE
Como muestran las hemerotecas, la empresa gestora de los servicios civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de 2010 un primer expediente de regulación de empleo "por causas organizativas", para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que por cierto investiga elJuzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.
Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en septiembre, 'VBR' consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17 aeronaves en estas instalaciones.
EL TERCER ERE
Los trabajadores de la base, en ese sentido, avisaban de una estrategia predeterminada para reducir la plantilla española de las instalaciones castrenses y sustituir así a los empleados españoles por personal estadounidenses o directamente marines. Ya entonces, los representantes de la plantilla manifestaban su temor ante la posibilidad de que VBR promoviese un tercer ERE para que, en conjunto, los despidos colectivos se acercasen al número de puestos de empleo que la empresa pretendía extinguir a través del primer expediente de regulación de empleo, es decir 286.
(EuropaPress)